Ahí estaba yo, cogiéndola del brazo para que pudiéramos hablar y aclarar todo.
Para que lo podáis entender tendré que remontarme hasta el primer día del último curso.
Ella llegaba tarde como siempre y despeinada. Nunca entenderé la obsesión que tiene con dormir, tuvo que pasar la primera hora fuera por llegar tarde, en cambio, yo no quería ir, por eso estaba donde las gradas viéndola salir. Amy y yo llevábamos desde pequeños en el mismo colegio, no habíamos hablado porque ella no se había percatado de mi existencia, todavía, pero este año nos habían puesto por primera vez en la misma clase. Amy se sentó a poca distancia, cerca de mí.
—¿Tú vas a mi clase, no? Eres Luke, ¿no?
—Sí.
—¿Por qué no estás en clase?
—¿Por qué no lo estás tú?
—Llegué tarde y no me dejaron entrar.
Suena el timbre de la siguiente clase. Me levanto y me grita:
ー ¡Oye no has contestado!
Opto por no contestarle y seguir mi camino.
AMY
El chico de las gradas despertó mi curiosidad, no recuerdo haberlo visto antes así que a la hora del almuerzo en la cafetería le busqué, estaba solo en la mesa de la esquina y me senté.
ーNo me contestaste.
ー No tenía ganas.
ー¿Por qué no fuiste a clase ni a primera ni a segunda hora?
ー No me apetecía.
ー¿Y por qué estás en el colegio entonces?
ー Me gusta observar a la gente.
ー¿Siempre almuerzas solo?
ー Mira que haces preguntas.
Me fui a levantar por la bordería que me acababa de decir, pero me contestó:
ー Sí, almuerzo solo.
Me volví a sentar, me fijé que estaba escuchando música.
ー¿Qué escuchas?
ー Artick Monkeys.
ー¿Qué es eso?
ー ¿¡No sabes qué es!?
Estuvimos hablando sobre música todo el almuerzo, me di cuenta de que no era tan borde como intentaba aparentar, solo tenía ligeros problemas de conducta. Pasaron los días y nos fuimos conociendo, intentando aguantarnos el uno al otro. Yo sus contestaciones y él m is preguntas acerca de todo.
Empecé a sentir algo.
LUKE
Amy y yo empezamos a conocernos. El ir a clase se me facilitó, yo no sólo iba por el gusto de observar a la gente, sino, también por disfrutar de su compañía.
Amy había faltado hoy a clase. En la cafetería mi amigo Jake me pidió un favor. El favor consistía en pedirle a Susan su número para él. Susan es una chica que conocí en una fiesta. Al salir de clase fui donde Susan y su grupito.
ー¿Puedo hablar contigo un momento, Susan?
ー Depende, ¿en qué me va a beneficiar?
Se me olvidaba por qué nuestro rollo duro sólo una noche.
ー¿Ves al chico ese de ahí?
ー Sí. ¿Cómo se llamaba, Marcos?
ー Jake, él quiere tu número.
Me dio el número.
Esa misma tarde había quedado con Amy en una tienda de discos para enseñarle la música que me gustaba.
ー¿Por qué has faltado hoy a clase?
ー No me apetecía ir.
En ese momento me di cuenta de lo mucho que me gustaba. Empezó a sonar Slow dancing in the dark de Joji y nos pusimos a bailar. Estuvimos así hasta que cerraron y la acompañé a casa.
ー No hacía falta que me acompañaras.
ー Lo que tu digas.
ー Gracias.
Estábamos en la puerta de su casa, abrió y se metió. Yo me quedé mirando a la puerta y me di la vuelta, al hacerlo oí el sonido de la puerta al abrirse. Amy salió corriendo, me besó y se fue al igual que había salido.
Al día siguiente al hablar con Amy, estaba diferente, diría que estaba enfadada. Algo que no comprendía después de la tarde que pasamos juntos.
ー¿Oye, te pasa algo?
ー No.
ー Pues vale.
ー¿Qué tal con Susan?
Ahí estaba el motivo de su enfado, ¿estaba celosa?
ー¿Estás celosa?
ー No.
ー Amy, no fue nada.
ー No hace falta que me des explicaciones.
AMY
Conocía a Susan desde pequeña, éramos muy buenas amigas, pero un día cambio. Desde entonces sólo ayudaba a hacer que mis días fueran malos. Ayer por la noche, me escribió diciendo que “mi novio” (se refería a Luke de ese modo) besaba muy bien. No entendía nada, sólo me sentí idiota.
ー Amy no fue nada.
ー No hace falta que me des explicaciones.
Sentí cómo las lágrimas iban a aparecer, sólo quería irme.
ー No sé qué te han dicho. Pero te han mentido.
Salí corriendo de ahí.
LUKE
Salí corriendo tras ella hacia la puerta del colegio.
ー Amy, para.
Ahí, estaba yo cogiéndole del brazo para que pudiéramos hablar y aclararlo todo.
ー ¡Suéltame, Luke!
Acto seguido la solté. Me di cuenta de lo que acababa de hacer, por el impulso ella se había caído para atrás.
Sólo veo negro y oigo los gritos de los estudiantes al salir. Algo va muy mal. El coche, el coche estaba pasando y yo …
Yo la solté.
Estoy en el hospital esperando. Esperando a que me despierte y poder decirle todo lo que siento y suplicarla que me perdone.
Semanas más tarde, ella despertó. Le conté todo y el miedo que sentí al pensar que la podría perder. Ella se recuperó. Me perdonó. Todo volvió a ser cómo antes.
Todo volvió a ser cómo antes.
Ojalá nuestro final hubiera sido ese en realidad.
Inspirada en Boulevard